un nuevo software ideado por el gigante de Bill Gates. La idea es tan sencilla como temible: se trata de un sistema capaz de vigilar de manera remota a todos los empleados de una oficina a fin de conocer y controlar el nivel de productividad de cada persona.

Según la información disponible, la patente se habría publicado el mes pasado y podría estar disponible en un plazo de un año. La polémica ya está planteada. Sólo espero que las reacciones adversas no tarden en llegar y que el espacio de reflexión sobre los límites de la teconología siga generando conciencia. Y a no perder de vista que somos nosotros quienes generamos nuestras propias trampas.